I
Ver las hojas secas caer a través del vidrio de la ventana del living me hace recordar aquellos bellos momentos, cuando pequeña, en aquella etapa de transición, de maduración, en donde todo te parece nuevo, todas aquellas sensaciones, tienes toda tu vida planeada, solo tienes ganas de vivir, de que se te den pronto las cosas, de ver los resultados, y ahora….al mirar hacia atrás, al hacer un racconto te das cuenta que aquellos sueños fueron despedazados por la realidad, que sin querer ha pasado el tiempo, y que una u otra situación se ha encargado de frustrar cada uno de esos deseos. La sensación ya no es la misma, solo quedarme mirando las hojas al caer me hace recordar que alguna vez tuve sueños.
- Alicia, Alicia ¡! que haces ahí sentada como ida, hace mas de 5 minutos que te estoy llamando para que vengas a almorzar, recuerda que va a llegar Alfredo y no quiero que nos encuentre almorzando, quedamos en que veríamos como acomodar a la gente en la fiesta de matrimonio, y prometiste ayudarnos.
- Si…….perdón Mariana, solo estaba pensando, me iré a lavar las manos, vengo enseguida- Me lave las manos y refresque mi rostro, me quede un rato mirando al espejo mi reflejo- Vamos- me dije a mi misma yendo a la mesa.
- Bueno y cuéntame Ali, has pensado ya como distribuir a la gente.
- Pero Mariana eso lo vez tu yo solo debo ayudarte, guiarte, darte mis comentarios.
- Hay es que se me hace tan complicado, aparte Alfredo es 0 aporte, solo acata, tu sabes.
- Mmmmm, si, si lo sé.
- Ya pues ayúdame, si tú sabes exactamente lo que quiero, así es que ayúdame.
- Mariana, sabes que esto es súper difícil para mí, no sé si te pueda ayudar en estas cosas.
- Alicia, no hablemos de esto ok?- dijo Mariana incomoda- sigamos mejor en lo que estábamos.
- No Mariana, ya no puedes seguir evitando estos momentos, ya es mucho lo que he soportado haciendo como que nada pasa, y tú no puedes pretender que este aquí ayudándote a organizar las mesas, no puedo.- No podía soportar más la situación, ver a Mariana con Alfredo no podía soportarlo, no sabía que me pasaba.
- Alicia………yo- Mariana tomó mi mano, tenía el rostro afligido- …yo…..!- cuando estaba a punto de hablar sonó el timbre, era Alfredo, me soltó la mano de sopetón – tengo que abrir la puerta.
- Si, anda no te preocupes…..yo saldré un rato.
- Pero ¿no me ayudaras?
- ¿Para eso tiene a Alfredo no?- tome mi chaqueta y me fui de ahí lo más rápido que pude, tenía un dolor tan grande dentro de mi pecho, ganas de llorar no quería que me vieran así.
II
- ¿Hola mi amor como estas?, ¿qué le paso a Alicia?, estaba un poco triste, alterada, me la encontré en la entrada el edificio y ni me miro.
- Mmmm, no sé, tendrá sus problemas, pero nosotros tenemos otro tipo de preocupaciones así es que por qué no nos preocupamos de planificar la ubicación de las mesas.
- Si mi Marianita, estoy igual de ansioso que tu, vamos.
Mariana se quedo pensando en lo que había hablado con Alicia, no entendía bien que es lo que le pasaba, desde aquel día en que Alfredo le pidió matrimonio, en esa celebración de aniversario de pololeo, desde ese día nada fue lo mismo entre ellas.
Lo recuerdo tan claramente, a pesar de las copas en el cuerpo, su rostro, las risas, sus besos- pensaba Mariana.
- Mariana, ¿qué pasa? estas ida.
- Perdón amor, nada solo mmm………me estaba imaginando el matrimonio….
- Pero preciosa enfoquémonos en esto, yo me tengo que ir luego para la oficina.
- Abrázame Alfredo por favor, abrázame bien fuerte….
- Si chiquitita ¿qué pasa, te sientes mal? Si quieres hablo con Pedro para que me de la tarde libre, estoy seguro que entenderá, aparte le digo a Hugo que me cubra ya le he salvado el culo en varias, así es que me las debe.
- No…..no perdón- dijo Mariana secándose una lagrima- son tonteras, ando un poco sensible pero no es nada grave, terminemos luego para que vuelvas al trabajo.
- Bueno….mmmmm aprovechando que no está Alicia, estaba pensando en ponerla junto a Sophia
- Sophia??.....qué Sophia?
- Amor, te recuerdas que te mencione que Hugo no quería ir solo, anda deprimido por de la Erika, desde que terminaron le hablan de ella y se desmorona, no quiere que le pregunten cosas, entonces no se le ocurrió nada menos que ir con su prima Sophia, la lesbiana, ¿recuerdas que te hable de ella?
- Si Alfredo, pero aún no entiendo que tiene que ver Alicia con esto, ¿por qué las quieres sentar juntas?
- Mariana, yo se que Alicia es lesbiana, no es necesario que me lo ocultes, pensé que podrían hacer buena pareja, ella anda súper triste, es cosa de verla como se fue hace un rato, obvio que le hace falta enamorarse, como nosotros.
- No sé de qué estás hablando Alfredo, de donde sacaste eso.
- Mi amor, ¿no te habías dado cuenta?
- Mira Alfredo, me da lo mismo si Alicia es lesbiana o no, no creo que eso te deba incumbir, además, ¿qué crees, que solo por ser lesbianas Alicia y Sophia se tienen que gustar?
- No Mari, pero las dos están solteras, ¿por qué no?
- Sabes, ya se te está haciendo tarde, es mejor que te vayas a la oficina, yo termino con esto y lo revisamos en la noche,
- ¿Te molestaste Mari?
- No Alfredo, sólo no me siento muy bien. Me iré a recostar un rato y luego sigo.
- Claro amor, debes estar estresada con tanto trámite para el matrimonio, entiendo que quieres que esto salga perfecto. Nos vemos en la noche, un beso, ¡te amo!
- Yo también te amo, gracias por ser tan comprensivo.
III
- ¿Mari?.....¡Mariiiii!, te quedaste dormida sobre la cama, es mejor que te acuestes.
- ¿Alicia?, ¿qué hora es?
- Son las 22.00 horas.
- Y ¿Alfredo aún no llega?
- Llamo por teléfono, dijo que se le hizo tarde, tuvo una reunión a última hora y no quiso molestarte, me comentó que estabas un poco estresada con lo del matrimonio así es que prefería que descansaras y ya el fin de semana tendrían tiempo de ver con más calma las cosas. ¿Te sientes bien?
- No lo sé Alicia, no sé qué me pasa.
- ¿Necesitas algo?, te traigo agua, ¿necesitas que te lleve a un doctor?
- No Alicia, no es algo físico………..no sé que es, pero se siente feísimo…..tengo una angustia horrible y no sé qué me pasa.
- Tranquila Mari, es normal que tengas todas esas sensaciones, estas a punto de dar un paso importantísimo en tu vida, yo estaría vuelta loca.
- Alicia
- Si, dime
- Tuu……….- Hubo en silencio prolongado.
- Yoooo???
- Tu, eres lesbiana Ali
- Mmmm- me pare de la cama donde me había sentado, me quede en silencio, no sabía que decir y no por el hecho de no confiar en Mariana, es solo que ni siquiera estaba bien segura de lo que sentía, es decir, jamás me había importado mucho estar sola, que no me llamaran la atención los hombres, yo estaba bien, sola, bueno con la amistad de Mariana, es solo que, desde que supe que se casaría no sé qué es lo que me paso.
- Alicia, te hice una pregunta.
- Mari, estoy cansada, es mejor que me vaya a dormir, tu debieras hacer lo mismo.
- Pero Ali
Salí de la habitación, pero no me fui a dormir, necesitaba salir, no podía estar cerca de ella, no sabía que estaba pasando, no quería afectar nuestra amistad, que ella se confundiera como lo hizo aquella noche, aquella noche maravillosa. Lo recuerdo como si fuera ayer. Ya fue hace tres meses, recuerdo la cara de Alfredo, siempre feliz, con su sonrisa prefecta, cómo Mariana no se iba a enamorar de él, llevaban 5 años juntos, jamás vivieron juntos si, Mari nunca quiso dejarme sola, bueno eso decía ella, no sé si quería dar el paso con Alfredo, por eso esa noche estaba tan nervioso, pero Mariana dijo que sí de inmediato, su carita iluminada, hacia resplandecer todo el lugar. Y yo……solo la miraba a ella, no quería pensar en nada mas, solo me encantaba ver su cara de felicidad.
Recuerdo que comencé a beber mucho, y trate de evitarla toda la noche, pero Mari siempre sabía dónde estaba.
-¿Ali?, ¿estás bien? ¿Por qué estas acá afuera?, están todos adentro bailando.
-Si Mari, solo no tengo ganas de bailar
-Estas borracha Ali jajajaja
-No, solo un poco contenta, nada más
-¿Estas feliz por mi?
-Mmmmm, ¿Tú estás feliz?
-Obvio, soy la mujer más feliz del mundo….-Me miraba con sus ojitos brillantes
-Entonces si estoy feliz por ti……yo te adoro Mari…..eres lo más importante para mi
-Oye, pero porque siento que estás triste, no te voy a abandonar porque me case con Alfredo, tan solo viviremos en casas separadas, pero nos seguiremos viendo.
-Sí, lo sé, lo sé
Me acerque un poco a ella, estábamos sentadas en una banca fuera de la cabaña, en donde Alfredo había preparado todo………yo no pensé en nada, la noche estaba exquisita, sus hombros estaban descubiertos como invitando a besarlos……yo no estaba muy consciente de lo que hacía, solo me deje llevar, comencé a besarla suevamente en sus hombros, luego poco a poco su cuello.
-Que haces Alicia- me decía ella, pero seguía ahí, inmóvil, sentía su pulso aumentando cada vez más en su cuello……….la mire a los ojos y solo la bese…..por momentos entre el alcohol y la excitación que sentía en esos minutos pensé que podría estar soñando, que aquello no estaba pasando, pero no podía permitirme pensar, solo quería sentir……..sentir sus labios, su piel. Jamás me había sentido así.- ¡Alicia! ¡Qué haces!……….
-Mariana, perdón no sé por qué lo hice.
-Alicia, aquí no ha pasado nada ok?- se paro y se fue, me sentí avergonzada, con pena, no estaba segura que hacer, sentir, decir, no sabía nada, solo no podía quitarme los cosquilleos en mi estomago cada vez que recordaba sus labios, sus besos, su suavidad y calidez.
Desde ese minuto, Mariana no volvió a hablar de tema, no me pregunto nada hasta hoy, bueno en realidad la que toco el tema fui yo, pero ya no daba más con esta angustia, pretender que todo está bien, trato de fingir pero ya no puedo, estoy todos los días pensando en besarla, tocarla, ir más allá, no tengo miedo a lo que pudiera pasar solo lo ansío con todo mi ser.
IV
-Hola Alfredo, buen día.
-Hola Amor, ¿te sientes mejor?
-Sí, gracias, mejor. ¿Vendrás hoy?
-Hoy no puedo bebe, tengo Directorio, pero mañana sábado me aparezco tempranito por allá, ¿necesitas algo?
-No amor solo consultaba, mañana cerramos los detalles ok?
-Ok, un beso, te amo, nos vemos mañana,
-Ok, un beso, Adiós.
-Aló ¿Alicia?
-Sí, ¿Mariana?
-Sí, soy yo, ¿estás muy ocupada?
-Bueno, lo usual, estoy terminando algunas cosas para los estados financieros, pero dime qué pasa.
-Alicia, ¿podemos almorzar juntas hoy?
-Mmmmmmmmmmmm- me puse muy nerviosa….
-¿Alicia?
-Sí, bueno dime, ¿donde quieres ir?
- Vamos a Baires
-Ok, te espero a las 13.00
-Bueno, nos vemos entonces, un beso, adiós.
-Adiós.
Que me querrá decir, que le voy a contestar, y ¿qué hago ahora? Creo que no podre concentrarme en nada hasta la 13.00 y son recién las 10.00.
-Alicia, como vamos, pudiste cerrar las diferencia de tipo de cambio, nos urge presentar Balance.
-Si Luis, las tendré antes de mediodía.
- Hola Alicia, ¿como estás?
- Bien, buena muy atareada, no tengo mucho tiempo así es que pidamos por favor.
- Ok, ¿que vas a pedir?
- Mariana, que es lo que me querías decir, para que me citaste aqui
- Bueno, yo creo que tu lo sabes.
-Señoritas, diganme que van a pedir- dijo el mesero interrumpiendo y haciendo mas larga mi incertidumbre, en realidad yo sabía que me iba a preguntar, pero no sabía bien que contestar.
- Para mi salmon a la plancha con ensalada de la casa y ¿tu Alicia?
- Creo que pedire lo mismo, gracias.
- Ok, en seguida, ¿algo para beber?
- Un pisco sour.
- Una copa de vino blanco para mi, gracias - dijo Mariana.
- Bueno Alicia, para mi es super complejo hablar de este tema, ya no puedo mas con esta angustia, eres mi mejor amiga, una de las personas mas importantes de mi vida, y no quiero obviar lo que sucedió.
- Mari, yo no se que me paso, no estoy segura de lo que me esta ocurriendo, tal vez es solo celos de que te casaras, que formaras tu familia, que ya no sere parte de tu vida como antes, y que me veo sola tal vez.
- Alicia, tu sabes que para mi siempre seras importante, jamas dejaras de ser parte de mi vida.
- Lo se, no se Mari, estoy muy confundida.- Mariana tomo mi mano.
- Aqui esta su vino y su sour señoritas- nuevamente el mesero interrumpiendo casi fastidiosamente, Mari me solto la mano de sopetón, y se sonrojo.
- Ok gracias, dije al mesero- tranquila Mariana, no estas haciendo nada malo, solo me tomaste la mano.
- De que hablas
- Te sonrojaste, te averguenzas, somos amigas, me puedes tocar, no creo que nadie piense algo malo.
- No tendría nada de malo Alicia
- A que te refieres Mari
- Bueno, no estoy segura de lo que te voy a decir, mas aún con lo que me dices ahora, yo no se que es lo que te sucede conmigo, si es una fase como dices tu de confusión por que me casare, pero lo cierto Alicia, es que lo que ocurrió ese dia me gusto.
-Aqui estan sus platos señoritas- se produjo un silencio incomodo, en donde solo nos miramos intensamente, - disculpen la interrupcion señoritas, si necesitan algo mas solo me llaman.
No hay comentarios:
Publicar un comentario